Un viaje sensorial que comienza en el corazón de las montañas peruanas.
Nuestra Esencia
Raíces en la Altura
En un lugar de Charat, en la Región La Libertad, vivía la Tía Rita, una mujer sencilla y generosa que tenía el don de transformar cada grano de café en una experiencia llena de amor. Desde la entrada de su casa, el aroma del café recién tostado envolvía el aire y anunciaba la calidez de su bienvenida. Ella no necesitaba palabras: con un abrazo y una sonrisa te hacía sentir parte de su familia.
Esa tarde, con apenas cinco años, probé mi primer café en su mesa. Y descubrí que no era solo una bebida: era un gesto de cariño, un refugio, un recuerdo eterno. Desde entonces, ese instante vive en mí como un tatuaje en el alma.
La Tía Rita ya no está entre nosotros, pero este proyecto es un homenaje a su memoria y al amor con que recibía a cada invitado. Hoy, cada grano seleccionado, cada tueste y cada empaque llevan la misma entrega con que ella abría la puerta de su casa y compartía su café.
Por eso, cada vez que disfrutes una taza de El Café de la Tía Rita, sentirás esa llegada a casa, esa bienvenida y esa invitación a la mesa de la Tía Rita, con el mismo amor y entrega con que ella solía recibir a su familia.
"El secreto está en respetar el tiempo de la tierra."
Metros de Altura
0
Arábica Orgánico
0%
Puntuación SCA
0
Etapa 01
Selección Manual
Etapa 02
Tueste en Lima
Etapa 03
Frescura en cada taza
"El café es como una conversación, necesita tiempo y el tono adecuado."
— Angelo Arteaga
Queremos que cada taza sea un viaje a las montañas donde todo empezó.